Reseña
Es un estudio histórico y crítico sobre la figura de Prisciliano, un influyente asceta hispanorromano del siglo IV cuya doctrina dio origen al priscilianismo. La obra analiza su pensamiento, su importancia dentro de la Iglesia primitiva y las tensiones doctrinales y sociales que desembocaron en su condena y ejecución, un hecho inédito en la historia cristiana de su tiempo. Chadwick combina rigor académico con claridad expositiva, explorando también el papel del ocultismo y los poderes carismáticos atribuidos al movimiento en su contexto histórico. Es una referencia clásica para comprender este episodio clave del cristianismo antiguo y su impacto en la cultura religiosa hispana.