Reseña
La puerta del gabinete está abierta lo suficiente para que la abuela entre de lado sin rozarla. Es una de las que más chirría de la casa junto con las contraventanas del salón y el armario de su alcoba. Las sábanas se han enredado con la manta de lana y dejan al descubierto los cuerpos desnudos de la pareja.