Reseña
La civilización occidental no podría entenderse sin conocer a fondo la historia de Roma. La huella que Roma dejó en toda la cuenca del Mediterráneo fue, en conjunto, mucho más profunda que la de cualquier otra civilización hasta ese momento. Fue la creadora del primer gran imperio universal, capaz de integrar en su cultura a los pueblos conquistados hasta conseguir que entre los habitantes del Imperio existiera un profundo sentimiento de romanidad. Sin lugar a duda, también fue la primera en crear una cierta globalización, que afectó no solo a los territorios conquistados, sino también a los pueblos limítrofes. Hizo del latín una lengua de comunicación común, creó una de las primeras monedas de amplia circulación, el denario, y desarrolló una extensa red viaria que permitió alcanzar con relativa facilidad casi todos los puntos del Imperio.