Reseña
Salvo contadas excepciones, el teatro breve no ha gozado hasta hace poco de la atención y consideración que merece, lo que contrasta con la favorable acogida que el público siempre le dispensó. En la actualidad, superados ciertos prejuicios críticos (como el de confundir breve con «menor») y abordado desde nuevas perspectivas, no solo en su producción textual, sino en su contexto dramático, se ha puesto de relieve su valiosa aportación a la historia de nuestro teatro.