Reseña
Comenzando con la restauración de la monarquía borbónica en 1875 y terminando con la muerte del general Francisco Franco en 1975, este libro explora la intersección entre educación y nacionalismo en España. Basándose en un amplio abanico de fuentes archivísticas y publicadas, entre las que se incluyen actas parlamentarias y ministeriales, tratados y revistas pedagógicas, manuales del profesorado, memorias y una muestra de más de doscientos libros de texto de primaria y secundaria, el estudio examina el conflicto ideológico y político entre grupos de élites que pretendían moldear la comprensión popular de la historia y la identidad nacionales a través de las escuelas, tanto públicas como privadas.
Una floreciente literatura sobre los nacionalismos europeos ha postulado que los sistemas educativos en general, y una versión instrumentalizada de la historia nacional en particular, han contribuido decisivamente a la articulación y transmisión de las ideologías nacionalistas. El caso español revela una dinámica diferente. En España, un Estado crónicamente débil, una clase política dividida y en gran medida no democrática, y un clima social y político cada vez más polarizado impidieron la construcción de un sistema eficaz de educación nacional y la aparición de un consenso sobre la forma y el significado del pasado nacional español.
Esto contribuyó a su vez a una de las características más llamativas de la vida política y cultural de la España moderna: la ausencia de un fuerte sentimiento de identidad española, en contraposición a la identidad local o regional. Los estudiosos interesados en la política cultural de la Europa moderna, los procesos de consolidación del Estado, el nacionalismo y la historia de la educación encontrarán en este libro una lectura esencial.